Buzos en apnea, cables abandonados y trozos de arcilla: Cuba recurre al ingenio

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Introducción

En el parque nacional Ciénaga de Zapata, al sureste de Cuba, buzos voluntarios se reúnen cada mañana para recolectar plásticos y latas del mar. En medio de una crisis energética que ha paralizado la economía del país, estos conservacionistas utilizan un remolque eléctrico para desplazarse y en pocas horas logran llenar cinco sacos de residuos.

A medida que las sanciones estadounidenses y la escasez económica afectan al país, científicos y conservacionistas comunitarios trabajan con recursos cada vez más limitados para proteger un ecosistema vital para el Caribe y el mundo.

Un ecosistema prístino bajo amenaza

La cobertura de coral en el Caribe ha disminuido un 48% desde 1980, según un informe reciente de la Red Global de Monitoreo de Arrecifes de Coral, lo que hace esencial la acción conjunta entre países. Sin embargo, el deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba está obstaculizando los esfuerzos de conservación en el Golfo de México.

Ciénaga de Zapata es un ejemplo destacado. El parque nacional, reconocido mundialmente por la conservación marina, es reserva de la biosfera y sitio Ramsar por su biodiversidad y geodiversidad.

“Comparado con otros lugares, no tenemos grandes fuentes contaminantes”, explica Marileidy Albertus, especialista en especies exóticas y silvestres del Acuario Nacional de La Habana. “No tenemos grandes industrias, los derrames de petróleo son casi inexistentes, el transporte marítimo es limitado, y durante muchos años se han implementado prácticas agroecológicas”.

Peces cirujano azul en un arrecife de la Bahía de Cochinos, Cuba

Peces cirujano azul en un arrecife de la Bahía de Cochinos, Cuba (The Guardian)

Innovación ante la escasez

Todo cambió en 2023, cuando la enfermedad de pérdida de tejido del coral pétreo (SCTLD) y un intenso evento de blanqueamiento dañaron los arrecifes, lo que llevó al gobierno cubano a adoptar una nueva política de protección.

En el Acuario Nacional de La Habana, los científicos enfrentan la escasez diariamente. Deben proporcionar oxígeno manualmente a los tanques durante los cortes de electricidad, luchan por adquirir equipos fabricados en Estados Unidos y tienen dificultades para acceder a publicaciones científicas estadounidenses. Las ONG también enfrentan obstáculos para financiar proyectos y llevar científicos cubanos a eventos internacionales.

Luis Mesa, buzo conservacionista en Ciénaga de Zapata, compara las restricciones con el buceo libre: “Con equipo de buceo hay muchas posibilidades: puedes ir más profundo y permanecer más tiempo bajo el agua. Pero para proteger el ecosistema, nuestros recursos son limitados”.

Buzos voluntarios limpian plásticos y latas en Playa Larga, Cuba

Alejandro Acebo y Jorge Sánchez, miembros del grupo de buzos voluntarios, durante la limpieza en Playa Larga (The Guardian)

Técnicas alternativas de restauración

Con la ayuda de voluntarios como Mesa y Jorge Sánchez, los biólogos marinos del Acuario Nacional utilizan técnicas de apnea para realizar experimentos a 17 metros de profundidad en un lugar accesible nadando desde su lugar de trabajo, reduciendo así el uso de combustible.

También desarrollan sus propios sustratos para la restauración de corales utilizando materiales reciclados, como arcilla rota y cables sobrantes de la empresa nacional de telecomunicaciones. Desde 2019, experimentan con cultivo de coral mediante fragmentación y el ciclo de reproducción asistida (FIV). Ahora innovan combinando ambas técnicas, una práctica costosa y compleja no utilizada en otros lugares.

“La mayoría de las organizaciones dependen del financiamiento, y trabajar en proyectos a largo plazo como este no es fácil”, señala Albertus.

Colonia de diferentes tipos de corales con un buzo nadando entre ellos

Una colonia de diferentes tipos de corales, afectados pero mostrando resistencia al evento de blanqueamiento de 2023 (The Guardian)

El turismo y la pesca ilegal

Mientras el sobreturismo causa problemas ambientales en otros lugares, en Cuba la caída de la industria turística debido a la pandemia y el endurecimiento del bloqueo también ha amenazado los avances en conservación.

Muchas personas que vivían del alquiler de casas están regresando a sus actividades originales, como la pesca ilegal. “Si no hay turistas, volverán a pescar porque es lo que conocen”, dice Mesa.

Eduardo Abrego, biólogo con años de experiencia en Ciénaga de Zapata, añade: “El peor enemigo de la conservación es la necesidad. Los humanos siempre tratan de encontrar una solución a sus dificultades en la naturaleza”.

“La decisión de la administración estadounidense de desinvertir en el medio ambiente es extremadamente equivocada y contraproducente”, afirma Daniel Whittle, experto en derecho ambiental estadounidense y cubano del Environmental Defense Fund. “Cuba contribuye muy poco a la contaminación climática y ha sido muy proactiva desde 1992 en tener una estrategia climática. Entienden, como nación isleña, que sin estos recursos comunes todos pierden”.

Vista aérea del pueblo de Playa Larga, Cuba, con palmeras, playa y aguas azules

La playa desierta de Playa Larga después de que las últimas medidas de la administración Trump provocaran una caída en el número de visitantes (The Guardian)

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Link de la nota: Freedivers, leftover cables and bits of clay: Cuba gets inventive to save its pristine reefs amid US blockade
Autor: The Guardian
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